He escuchado muchas veces decir: "Mi bebé no gatea", "No quiere gatear, solo pararse", "Va a caminar sin necesidad del gateo". Lo peor de estos comentarios es que son los mismos padres lo que restan importancia a esta etapa tan importante que es el GATEO.
Cada niño tiene un ritmo y una evolución diferente que debemos respetar, no los comparemos. El niño que no ha gateado es porque no se le ha dado oportunidad para ello. Los principales culpables son los andadores, los diferentes juguetes que los mantienen parados cuando aún no es su etapa y la falta de tiempo de nosotros, los padres. Qué nos cuesta jugar en el piso (o en alguna alfombra) y dejar que despierte su instinto de arrastre y luego, el gatear. Lo único que se necesita es: suelo, suelo y más suelo!!